Cobertura contra Choques
Domingo, 58
Casado, abuelo, contemplando su jubilación
A veces todo sale mal aunque uno tome precauciones. Por ejemplo: cuando mi esposa y yo tuvimos un accidente en el estacionamiento. Soy lo que llaman un conductor cauteloso, es decir, conduzco a la defensiva. Aún así, no pude frenar a tiempo cuando un conductor salió del estacionamiento sin poner atención.Claro que el asunto pudo haber sido peor. Nadie resultó lastimado y mi auto no quedó muy dañado. ¿Pero a quién le gusta pagar cuando no es su culpa? Por suerte mi Cobertura contra Choques cubrió los gastos de reparación después que pagué el deducible, que no fue mucho.
Santiago, 30
Casado, papá por primera vez
Estaba con mi esposa en nuestro auto cerca de la caseta de cobro, cuando en el espejo retrovisor vi con horror un auto que venía hacia nosotros. Era obvio que no iba a parar a tiempo y nos iba a dar.Estábamos atrapados, rodeados de autos por ambos lados. Ya te imaginarás lo que pasó. Fue algo horrible; todavía estoy sorprendido que nadie murió. En cambio, nuestro auto quedó tan dañado que no se podía reparar. Lo bueno es que mi Cobertura contra Choques pagó por el valor líquido del auto, menos el deducible por supuesto. Con el dinero que recibí del seguro, me compré otro auto.
Me alivia saber que tengo un seguro que de verdad me protege. De esta manera, no tengo que gastar dinero que necesitamos para nuestros hijos y el bienestar de nuestra familia.
Miguel, 43
Casado con dos hijos adolescentes que están aprendiendo a conducir
Una noche iba a casa con mis hijos cuando un auto se pasó la luz roja y nos chocó. Fue un gran susto para todos.
Nuestro auto quedó totalmente destruido. Y lo peor es que en ese momento mi esposa y yo no teníamos el dinero suficiente para comprar otro. Pero sí teníamos Cobertura contra Choques, que nos pagó el valor líquido del auto, menos el deducible por supuesto. Con este dinero pudimos arrendar un auto estilo SUV. Verdaderamente, sin esta cobertura, no sé que hubiéramos hecho.
Alice, 45
Madre soltera de dos niños
Admito que he tenido unos cuantos accidentes, pero no soy una mala conductora.
A pesar de que mis accidentes ocurrieron bajo circunstancias totalmente distintas, siempre resultó igual una cosa: mi auto quedó dañado.
Hace poco compré un SUV chico del año. Me encanta: es ideal para llevar a los niños y todas sus cosas, y no necesita demasiada gasolina. Uso mi SUV para ir al trabajo y otros lugares.
Como no tengo dinero para pagar reparaciones inesperadas y caras, pedí un deducible de $500 para choques como parte de mi póliza de seguro de auto. Fue una buena decisión porque los accidentes resultaron en daños de miles de dólares. Pero en cada caso sólo fui responsable por el deducible de $500. De esta manera me ahorré dinero que necesitaba para mis niños.
Gabriela, 64
Viuda, jubilada
Yo digo que deberían tener más cuidado con esas zonas de construcción. Son peligrosas, a veces parece que las cambian cada semana: abren carriles nuevos por un tiempo, luego los conos color naranja. En fin, uno nunca sabe qué esperar.
Por ejemplo, un día yo iba de compras en mi auto y sin darme cuenta cambié de carril. Ya te imaginas. Había otro auto en el carril y choqué contra él. Fue algo terrible.
El auto quedó destruido y no se podía reparar. Pero por suerte yo tenía Cobertura contra Choques. Allstate me mandó un cheque por el valor líquido de mi auto y yo sólo tuve que pagar el deducible, que no fue mucho. Gracias a esta cobertura no tuve que pedirle a mis hijos que me ayudaran con los gastos.
Amy, 32
Casada sin hijos, comprando su primera casa
Hace unos meses mi jefe me envió a una junta en otra ciudad. No quería dejar a mi esposo solo en la casa, pero hay que cumplir con los deberes profesionales.
Sucede que mientras yo iba por la carretera, de pronto se cayó un refrigerador del camión que iba adelante. El auto a mi lado se movió bruscamente para esquivar el refrigerador y yo trate de esquivar el otro auto. Resulta que choqué contra la barandilla de protección y ¡hasta salieron chispas como en las películas! Quedé aterrada y mi auto muy dañado.
Nunca había presentado un reclamo de seguro, así que no sabía qué esperar. Resultó ser muy fácil y rápido. Como el daño era mucho, Allstate me dio un cheque por el valor líquido menos el deducible. Así pude reemplazar mi auto sin que mi esposo y yo sacáramos de nuestros ahorros.
Manuel, 23
Recién graduado de la universidad, empezando su carrera
Les cuento algo que todavía me enoja. Una vez estaba yo frente a la luz roja, mi auto era el primero. Cuando la luz cambió a verde, el conductor a mi lado trató de meterse en mi carril y me pegó. Parece que quería ahorrarse un poco de tiempo. Increíble.
Lo único bueno fue que tenía Cobertura contra Choques. Mi deducible era bajo, y las reparaciones necesarias fueron cubiertas debidamente. De no ser así, yo hubiera tenido que pedirles ayuda a mis padres.
Andrea, 24
Empezando su carrera, recién casada, preparándose para mudarse a su casa con su nuevo esposo
He estado manejando desde que tenía 16 años, y nunca había tenido un accidente hasta que me compré un auto nuevo. ¡Qué mala suerte y ni siquiera fue mi culpa! Una señora se pasó el alto y me chocó.
Como había sacado un préstamo para comprar el auto, el prestamista me exigió que tuviera Cobertura contra Choques. Gracias a él, sólo tuve que pagar el deducible. ¡Qué gran alivio!
Greg, 22
A punto de terminar la universidad y comprar su primer auto
La mayoría de las veces que he usado mi seguro de auto, no ha tenido que ver nada conmigo. Supongo que eso es bueno. Hace unos meses le presté a mi compañero de cuarto en la universidad mi auto para ir a un concierto con unos amigos. Cuando venía de regreso, dio vuelta a la izquierda enfrente de un auto que venía en sentido contrario.
El auto quedó destruido y no se podía reparar. Creí que iba a tener problemas porque otra persona había manejado mi auto. Por suerte, le había dado permiso a mi compañero de cuarto para conducir mi auto, y resulta que mi póliza lo cubrió.
Gracias a mi Cobertura contra Choques, Allstate me envió un cheque por el valor líquido del auto menos el deducible. Ahora que estoy por graduarme de la universidad, voy a usar el dinero para comprar un auto mejor… ¡que nunca prestaré a mi compañero!





