Cuando se trata de conductores adolescentes, es importante reconocer que el ambiente de ellos es diferente al de los adultos y hay muchas cosas que afectan su desarrollo.
Como todo padre podrá recordar, la adolescencia es una maravillosa etapa de la vida. En esta edad de transición, los adolescentes tienen experiencias sociales que afectan su juicio y comportamiento:
- Presión social: Los adolescentes, sean conductores o no, se presionan e influyen entre ellos mismos. Esto es algo que puede tener un efecto negativo en su comportamiento general, su evaluación del riesgo y su manera de conducir.
- Desarrollo emocional y social: El desarrollo emocional y social es parte de la adolescencia y es un proceso que continúa hasta la edad adulta. Es por ello que muchas veces los adolescentes no juzgan bien la situación en la que se encuentran.
Las actitudes y comportamientos de los conductores adolescentes son influidos por varios factores. La Fundación Allstate, mediante una encuesta nacional, examinó detalladamente este asunto en conjunto con un grupo diverso de expertos asesores. De esta encuesta salieron varios puntos importantes:
- Los padres son importantes: El 89% de los adolescentes indicó que sus padres son influyentes cuando se trata de animarlos a manejar un auto con seguridad.
- Cuando los amigos se convierten en enemigos: El 44% de los adolescentes indicó que conduce con más cuidado cuando no está acompañado de amigos en el auto.
- Adolescentes que no dicen nada: El 67% de los adolescentes se ha sentido inseguro cuando otra persona conducía, pero sólo el 45% de ellos indicó que diría algo al respecto.
- Distracciones al conducir: El 56% dijo que habla por teléfono mientras conduce su auto, y 13% envía y responde a mensajes de texto. Sin embargo, el 32% clasificó este comportamiento como “de mucha” distracción o de distracción “extremada”.
La combinación de la presión social, el nivel de desarrollo y las actitudes de los adolescentes forman en ellos percepciones equivocadas en asuntos de conducir. La encuesta de la Fundación Allstate señaló las siguientes percepciones equivocadas: